sábado, 10 de noviembre de 2012

ESCUELAS DE INTERPRETACION HISTORICA


ESCUELA POSITIVISTA

Henri de Saint-Simon.
El Positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las teorías a través del método científico. El positivismo deriva de la epistemología que surge en Francia a inicios del siglo XIX de la mano del pensador francés Saint-Simon primero, de Augusto Comte segundo, y del británico John Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad de dicho siglo. Según esta escuela, todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia.


CARACTERISTICAS

Jules Michelet
Esta corriente tiene como características diferenciadoras la defensa de un monismo metodológico (teoría que afirma que hay un solo método aplicable en todas las ciencias). La explicación científica ha de tener la misma forma en cualquier ciencia si se aspira a ser ciencia, específicamente el método de estudio de las ciencias físico-naturales. A su vez, el objetivo del conocimiento para el positivismo es explicar causalmente los fenómenos por medio de leyes generales y universales, lo que le lleva a considerar a la razón como medio para otros fines (razón instrumental).
Auguste Comte formuló a mediados del siglo XIX la idea de la creación de la sociología como ciencia que tiene a la sociedad como su objeto de estudio. La sociología sería un conocimiento libre de todas las relaciones con la filosofía y basada en datos empíricos en igual medida que las ciencias naturales Una de sus propuestas más destacadas es la de la investigación empírica para la comprensión de los fenómenos sociales, de la estructura y el cambio social (razón por la que se le considera padre de la sociología como disciplina científica). Comte presenta a la historia humana en tres fases o estadios:
  1. Estadio teológico o mágico: corresponde a la infancia de la humanidad; en esta época las personas dan explicaciones mágicas de los fenómenos naturales, utilizan categorías antropológicas para comprender el mundo y técnicas mágicas para dominarlo.
  2. Estadio metafísico o filosófico: las explicaciones son racionales, se busca el porqué de las cosas, y se sustituye a los dioses por entidades abstractas y términos metafísicos.
  3. Estadio científico o positivo: es la definitiva. El conocimiento se basa en la observación y la experiencia, y se expresa con el recurso de la matemática. Se busca el conocimiento de las Leyes de la Naturaleza para su dominio técnico.


CORRIENTES POSITIVISTAS

John Stuart Mill.
Entre las corrientes positivistas se puede mencionar al positivismo ideológico, al empiriocriticismo, al positivismo metodológico o conceptual al positivismo analítico, al positivismo sociológico, al positivismo realista y al neopositivismo (empirismo lógico o neopositivismo lógico). Los enfoques sociologistas en filosofía de la ciencia y epistemología han sido tradicionalmente los principales críticos del positivismo, aunque ambas posturas no son necesariamente contradictorias.
En el campo del Derecho el denominado positivismo jurídico o iuspositivismo, no tiene una relación directa con el positivismo filosófico, sino con el concepto de Derecho positivo (la consideración del Derecho como creación del ser humano).
En el campo de la psicología se puede mencionar al Conductismo o Psicología conductista, como pioneros en la aplicación de la metodología científica al estudio de la conducta humana. Actualmente en la Psicología conviven múltiples escuelas, muchas de las cuales se basan en el positivismo para el estudio del ser humano. Entre dichas escuelas o enfoques destacan el Cognitivo-Conductual, el enfoque Sistémico, o la recientemente llamada Psicoterapia de Tercera Generación (enfoque que sin abandonar el positivismo, incorpora variables más ideográficas al estudio del ser humano).

FILOSOFÍA DE COMTE

Auguste Comte.

Ante las desigualdades sociales y económicas que existían en su época, el filósofo Auguste Comte se propuso como objetivo una reforma social que llevara al ser humano a un estado más positivo y feliz. El positivismo reivindicaba una filosofía centrada en los hechos concretos y reales, y se basa en la idea de que la Historia es un proceso continuo de perfección y avance, tanto social como en el ámbito del saber, que culminará cuando el hombre alcance la paz y la justicia. Comte divide esta evolución en tres etapas:

  • Estadio teológico: la realidad se explica recurriendo a poderes divinos y sobrenaturales.
  • Estadio metafísico: el ser humano pasa a explicar la realidad mediante leyes y principios generales y abstractos.
  • Estadio positivo: el ser humano culmina su avance, y es capaz de explicar la realidad mediante leyes obtenidas de la observación y la experimentación. 


 

 PRINCIPALES EXPONENTES

Jules Michelet (1798-1874)


Nació en París, en una familia calvinista (hugonotes). Su padre era maestro de imprenta, aunque no muy próspero, y Jules le ayudaba en el trabajo de impresión. Le habían ofrecido un puesto en la imprenta imperial, pero su padre lo envió al célebre colegio de Lycée Charlemagne, donde fue alumno destacado. Aprobó el examen universitario en 1821, y fue rápidamente nombrado profesor de historia en el Collège Rollin. Se casó poco después, en 1824.

 Leopold Von Ranke (1795-1886)






Leopold von Ranke (21 de diciembre de 1795 - 23 de mayo de 1886), historiador alemán, uno de los más importantes historiadores del siglo XIX y considerado comúnmente como el padre de la historia científica. 

ESCUELA HISTORICISTA

El historicismo es una tendencia filosófica, inspirada en las ideas de Benedetto Croce y Leopold von Ranke, que considera toda la realidad como el producto de un devenir histórico. Concibe al ser esencialmente como un devenir, un proceso temporal, que no puede ser captado por la razón. Concibe el devenir como historia y utiliza más la ciencia del espíritu. Según el historicismo, la filosofía es un complemento de la historia. Su tarea consiste en llevar a cabo una teoría de la historia. Esta se propone efectuar una exploración sistemática de los hechos históricos. Se desarrolla en tres planos: la estética, la filosofía y la historia. La arquitectura de la construcción histórica es importante, ya que está le dará sentido y forma, acompañado por una fuente real y concisa.Surge en las primeras décadas del siglo XX, se plantearon explicar mediante la historia explicar la sociedad. 

OBJETIVOS 

Su tarea consiste en llevar a cabo una teoría de la historia. Esta se propone efectuar una exploración sistemática de los hechos históricos. Los hechos científicos, artísticos, técnicos, políticos o religiosos pueden ser considerados hechos históricos porque tienen importancia para la vida del hombre. el historicismo, no debe existir una teoría histórica, con esquemas previos que imponga sobre el pasado. Ranke postula que debe ser el pasado el que hable, el historiador no tiene boca. Pone de manifiesto un método, el filológico, que consiste en el recurso a los documentos escritos oficiales. En el año 1824 Ranke publica "Historia de los Pueblos Romanos y Germanos (1494-1514)"

 PRINCIPALES EXPONENTES



Benedetto Croce
 Benedetto Croce (25 de febrero de 1866 – 20 de noviembre de 1952) fue un escritor, filósofo, historiador y político italiano. Figura destacada del liberalismo, su obra influyó en pensadores italianos tan diversos como el marxista Antonio Gramsci y el ideólogo fascista Giovanni Gentile.
La teoría de Croce es fuertemente historicista; la historia tiene también un preciso horizonte gnoseológico, porque en primer lugar es conocimiento, y conocimiento contemporáneo, por lo que la historia no es el pasado, sino que está viva en cuanto su estudio está motivado por un interés que surge en el presente.
La historiografía es, en segunda instancia, útil para comprender la racionalidad más profunda del proceso del espíritu, no siendo un conocimiento abstracto, sino de hechos y experiencias bien precisas. El conocimiento histórico nos ilumina sobre la génesis de los hechos.


Giambattista  Vico






Giambattista Vico, Giambattista Vigo o Giovanbattista Vico (Nápoles, 23 de junio de 1668 - ibídem, 23 de enero de 1744), fue un abogado y filósofo de la historia napolitano. Notable por su concepto de verdad como resultado del hacer (verum ipsum factum). A pesar de su origen humilde (era hijo de un librero), estudió la carrera de derecho y fue profesor de retórica durante más de cuarenta años. Toda su doctrina, todos sus puntos de vista en torno del conocimiento y de la historia, son elaborados en oposición al cartesianismo —como quedó dicho—, y a la concepción de su tiempo que hacía de la física la ciencia paradigmática. Su enfoque según el cual el hombre puede conocer, en propiedad, lo que es producto de su hacer, lo lleva a sostener que la Naturaleza, obra divina, puede ser pensada, pero no «entendida». Sólo Dios, que lo ha hecho todo, puede tener una comprensión total de todo.


  ESCUELA MARXISTA





El marxismo es el conjunto de doctrinas políticas y filosóficas derivadas de la obra de Karl Marx, filósofo y periodista revolucionario alemán, quien contribuyó en campos como la sociología, la economía, el derecho y la historia, y de su amigo Friedrich Engels, quien le ayudó en muchas de sus teorías. Engels acuñó el término socialismo científico para diferenciar el marxismo de las corrientes socialistas anteriores englobadas por él bajo el término socialismo utópico . También se emplea el término socialismo marxista para referirse a las ideas y propuestas específicas del marxismo dentro del marco del socialismo.

RAÍCES FILOSÓFICAS DEL MARXISMO 



Marx tuvo dos grandes influencias filosóficas: la de Feuerbach, que le aportó y afirmó su visión materialista de la historia, e indudablemente la de Hegel que inspiró a Marx acerca de la aplicación de la dialéctica al materialismo. Aunque para su trabajo de disertación doctoral eligió la comparación de dos grandes filósofos materialistas de la antigua Grecia, Demócrito y Epicuro, Marx ya había hecho suyo el método hegeliano, su dialéctica. Ya en 1842 había elaborado su Crítica de la filosofía del derecho de Hegel desde un punto de vista materialista. Pero a principios de la década del 40, otra gran influencia filosófica hizo efecto en Marx: Feuerbach. Especialmente con su obra La esencia del cristianismo. Tanto Marx como Engels abrazaron la crítica materialista de Feuerbach al sistema hegeliano, aunque con algunas reservas. Según Marx, el materialismo feuerbachiano era inconsecuente en algunos aspectos, idealista. Fue en las Tesis sobre Feuerbach (Marx, 1845) y La ideología alemana (Marx y Engels, 1846) donde Marx y Engels ajustan sus cuentas con sus influencias filosóficas y establecen las premisas para la concepción materialista de la historia. 

EL MARXISMO COMO TEORÍA





Las diversas concepciones con que se interpretaban hasta Marx y Engels los fenómenos históricos suponían, de una u otra forma, el idealismo filosófico. Todo proceso concreto era entendido como un momento de la realización de un principio ideal, ya sea directamente religioso (voluntad divina) o metafísico filosófico (la realización de la Idea Absoluta, del destino de Libertad, de Nacionalidad, etc.). Así, se fundamentaban las diversas “filosofías de la historia” que, para los fundadores del marxismo, no serían en definitiva más que ideologías de las diversas clases dominantes. El orden existente, basado en la explotación de clase, encontraba en los principios ideales que supuestamente movían los hechos de la historia humana una garantía absoluta que los legitimaba y justificaba.  

   


ESCUELA DE LOS ANNALES



Erróneamente algunos historiadores la calificaron como escuela, actualmente se le conoce como corriente, porque desde su nacimiento en 1929 se identifican al menos cuatro etapas de este enfoque historiográfico del siglo pasado, denominada así por la publicación de la revista francesa Annales d'histoire économique et sociale (después llamado Annales. Economies, sociétés, civilisations, y nuevamente renombrado en 1994 como Annales. Histoire, Sciences sociales), en donde se publicaron por primera vez sus planteamientos. La «Corriente de los Annales» se caracteriza por haber desarrollado una historia en la que, como complemento, se han incorporado otras ciencias sociales como la geografía, la sociología, la economía, la psicología social, y la antropología, entre otras. Esta se dividia en 4 generaciones:

 

PRIMERA GENERACION

La revista Annales  fue fundada y editada por los historiadores franceses Marc Bloch y Lucien Febvre en 1929, mientras enseñaban en la Universidad de Estrasburgo. La publicación propuso una concepción de la investigación histórica distinta a la que le había antecedido, pues combinó la geografía, la historia y los planteamientos sociológicos de los Année Sociologique (en donde escribían muchos colegas de Bloch y Febvre en Estrasburgo); además, propugnaba por una ampliación en los temas de estudio de la Historia, y rechazaba el énfasis predominante en la política, la diplomacia, y los hechos bélicos, enfoques a los que adherían muchos de los historiadores del siglo XIX. 


SEGUNDA GENERACION


Fernand Braudel
El trabajo de Fernand Braudel definió una “segunda generación” en la historiografía de los Annales, que resultó muy influyente a lo largo de los años sesenta. Braudel innovó en el campo de la historia al introducir, en la explicación de los hechos históricos, las "duraciones" (la corta, la mediana y la larga duración). Entre sus obras cabe destacar La Méditerranée et le Monde Méditerranéen a l'époque de Philippe II, publicada en 1949, y enmarcada en un fuerte disposición estructuralista.
Tras la lectura de su tesis El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en tiempos de Felipe II en 1945, Fernand Braudel se convertirá en el máximo representante de la corriente y en el más firme candidato a la sucesión de un Febvre que hasta su muerte en 1956 sigue siendo su líder. En 1949 le eligen como profesor al Collège de France (Colegio de Francia) y en 1956 sucede a Febvre. Ante la progresiva consolidación de su poder se producen decisiones voluntarias (Mandou, Morenze) y depuraciones como la que lleva a cabo en 1969 sobre el comité editorial, e impone a sus discípulos más leales, como Marc Ferro o Jacques Le Goff. Progresivamente tomará el control de las becas francesas y de algunas becas internacionales, consolidando su hegemonía académica en Francia y un imperio apoyado en satélites internacionales y en el mecenazgo de la Fundación Rockefeller.

TERCERA GENERACION

Jacques Le Goff

Al iniciar la década de los setenta Braudel se retira de Annales por discrepancias internas. Con su entrada, se distingue a una tercera generación que se caracteriza por su heterogeneidad, en donde no hay consenso metodológico, político ni intelectual. Sin embargo, algunos rasgos se pueden subrayar: el incremento de la presencia académica y social y el interés por estudiar la cultura. Sus fuentes de inspiración son Lucien Febvre, Jules Michelet y Michel Foucault. Estos historiadores, encabezados por Jacques Le Goff y Pierre Nora, inventaron un término, "La Nueva Historia", para clasificar a su propia producción, en un intento de marcar la novedad historiográfica que suponían. Según Le Goff, la Nueva Historia nace para responder a nuevas preguntas a un público más amplio, interiorizando los métodos de la antropología. Ahora aparece el interés por el acontecimiento, por la historia política,el redescubrimiento de la historia de las mentalidades y de las representaciones, por la historia total. Recibieron críticas por su "desmigajamiento", es decir, la multipliación desordenada de los objetos de investigación.

CUARTA GENERACION

Roger Chartier

 En ese contexto de crisis Lepetit, secretario de la publicación lanza una editorial en la primavera del 1988 anunciando este nuevo giro. Actualmente, el historiador Roger Chartier es conocido como el más importante representante de la cuarta generación de los Annales.


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