miércoles, 14 de noviembre de 2012

LA NUEVA ESPAÑA

ORGANIZACION POLITICA DE LA NUEVA ESPAÑA

Primera etapa : 

Gobierno de cortes, luego de la conquista de México-Tenochtitlan, cortés asumió  el gobierno con el cargo de capitán  general de las tierras conquistadoras y gobernador de la nueva España en 1521

Segunda etapa:

Gobierno de los oficiales reales y jueces de residencia. Durante su ausencia, cortés dejo a cargo de la nueva España a oficiales reales , pero la situación se agravo por las luchas entre los conquistadores, que llegaron a la violencia.


Tercera etapa:

La primera audiencia. Como la situación continuaba totalmente desordenada, el rey decidió nombrar a un gobernador compuesto pro cinco personas: un presidente y cuatro oidores, pero estos actuaron incorrectamente y abusaron de su autoridad.

Cuarta etapa:

La segunda audiencia. En contraste con los integrantes anteriores, la segunda audiencia actuó con honestidad, teniendo como presidente a Sebastián Ramírez de fuenleal.
 
Quinta etapa:

El virreinato de Nueva España fue una entidad territorial integrante del Imperio español, establecida por la Corona durante la etapa de su dominio en el Nuevo Mundo, entre los siglos XVI y XIX. Fue creada tras la conquista de los pueblos indígenas establecidos en la zona meridional de América del Norte.
La conquista se inició en 1519 y propiamente no concluyó sino hasta mucho después, pues el territorio de Nueva España siguió creciendo hacia el norte, a costa de los territorios de pueblos indígenas del desierto, algunos de los cuales nunca fueron sometidos por los españoles. La conquista de Nueva España tuvo uno de sus momentos más importantes con la derrota de México-Tenochtitlan por parte de las tropas de Hernán Cortés en 1521. El virreinato de Nueva España fue creado oficialmente el 8 de marzo de 1535. Su primer virrey fue Antonio de Mendoza y Pacheco, y la capital del virreinato fue la Ciudad de México establecida sobre la antigua Tenochtitlan.





DIVISION TERRITORIAL DE LA NUEVA ESPAÑA

La Nueva España estaba comprendida por el actual México, más los actuales estados de California, Nevada, Colorado, Utah, Nuevo México, Arizona, Texas, Oregón, Washington, Florida y partes de Idaho, Montana, Wyoming, Kansas, Oklahoma y Luisiana, por parte de los actuales Estados Unidos de América; así como la parte suroeste de Columbia Británica del actual Canadá; más la Capitanía General de Guatemala (comprendida por los actuales países de Guatemala, Belice, Costa Rica, El Salvador, Honduras y Nicaragua); más la Capitanía General de Cuba (actuales Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, Trinidad y Tobago y Guadalupe); así como, finalmente, la Capitanía General de las Filipinas, (comprendiendo las Filipinas, Carolinas y las Marianas, en el Pacífico asiático), fueron todos estos territorios partes constitutivas del Virreinato de Nueva España. Desde 1626 hasta 1642 los españoles se establecieron en el norte de Taiwán (llamada por los ibéricos Formosa -isla Hermosa-).
Las provincias que se le asignaron al primer virrey, Antonio de Mendoza, fueron las siguientes:
  • Reino de México: Situado en la parte central, integrado por el actual Distrito Federal y los actuales estados de México, Guerrero, Puebla, Michoacán, Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro y parte de Jalisco. Llegaba al Océano Pacífico.
  • Capitanía General de Yucatán: Comprendía los actuales estados de Yucatán, Campeche, Quintana Roo y el este de Tabasco. También comprendía el Petén y Belice.
  • Capitanía General de Guatemala: Comprendía el actual estado de Chiapas, Guatemala, El Salvador, Honduras. Nicaragua y Costa Rica.
  • Reino de Nueva Galicia: Formado por los actuales estados de Jalisco, Nayarit, Aguascalientes, Zacatecas y Colima, su capital fue Guadalajara.
  • Reino de Nueva Vizcaya: Comprendido por los actuales estados de Durango, Coahuila y Sinaloa.
  • Nuevo Reino de León: Abarcaba los actuales estados de Nuevo León y Tamaulipas. Tamaulipas se separó en 1786 para formar el reino de Nuevo Santander.
  • Provincias de Coahuila o Nueva Extremadura: Parte más septentrional del virreinato y también la más extensa, conocida a menudo en España como Provincias Internas. Se extendían por Sonora, Chihuahua, Vieja California, Alta California (incluyendo parte del territorio de Oregón con su anexo, el territorio de los Nutcas) y Nuevo México de Santa Fe, a estas Provincias Interiores se añadían la de Texas al norte del río Nueces hasta confinar con La Luisiana aproximadamente por los ríos Rojo y río Sabina.
Estas provincias se dividían en corregimientos o señoríos, donde gobernaba un regidor que dependía directamente del rey de España. Los alcaldes mayores, como eran llamados los regidores a diferencia de otros virreinatos, tenían más influencia en su territorio que el propio virrey. En el siglo XVIII alcanzaron tal poder que Carlos III se vio obligado a reducir su alcance en una de las reformas de 1786. Otra de las reformas emprendidas en ese año, fue la creación de dos provincias distintas en el virreinato, a saber la Provincia de Oriente (integrada por Nuevo Reino de León, Nuevo Santander, Coahuila y Texas) y la Provincia de Oriente, comprendida a su vez por el Reino de México, Reino de Nueva Galicia, Reino de Yucatán, Nueva Vizcaya, Sinaloa, Sonora y Nuevo México.
ORGANIZACION ECONOMICA
LA ENCOMIENDA
La encomienda fue un medio de economía usado en Europa durante la Edad Media, de modo muy similar al feudalismo. En Nueva España se implantó desde 1522 hasta 1720, cuando fue suprimido por decreto real. Cada conquistador recibía una tierra con habitantes indígenas que le debían obediencia y el español debía evangelizarlos. Los primeros gobernantes de la América española implantaron esta medida para canalizar hacia las finanzas reales los tributos de la Triple Alianza.
Con la caída de Tenochtitlán en 1521, Hernán Cortés asumió el control político y militar de los territorios a los que él denominó "Nueva España" y se nombró Capitán General y Gobernador.
Recordemos que para dar legitimidad a la apropiación de los territorios recién conquistados se determinó, desde un principio, que una quinta parte de todas las riquezas obtenidas por conquistadores y colonizadores en América se entregarían a la corona española.
La corona estableció convenios llamados "capitulaciones" con particulares, para alentar a la conquista de nuevos territorios. Mediante estos documentos se permitía a los conquistadores realizar las expediciones y quedarse con una parte de las riquezas que encontraban, a cambio de entregar la otra parte a la corona.
     


CUATEQUIL
En el virreinato de Nueva España (México), recibió el nombre de cuatequil el sistema de repartimiento forzoso de servicios personales remunerados que se desarrollo a partir de mediados del siglo XVI para empezar a ser modificado desde el siglo XVII. Los jueces repartidores llamaban a los trabajadores indios y los distribuían a trabajar, mediante un jornal diario, en los campos, minas, obras públicas y servicios domésticos. En el Perú, este sistema, adoptado con algunas variantes recibió el nombre de mita, llamándose mitayos los indios sometidos a él.

   

La propiedad de la tierra 

El territorio conquistador fue considerado propiedad del rey de España,quien era el único capaz de enajenar en su favor de sus súbditos .


LA PROPIEDAD COMUNAL:

  1. Fundo legal:  En 1767  el rey creo el fundo legal, con el que consedio a los indigenas el derecho legal sobre tierras.
  2. Ejidos: se establecieron en las afueras de los pueblo eran tierras comunales para los indios.
  3.  Tierra de propios: tierras públicas destinadas a satisfacer las necesidades de los pueblos.
  4. Mercedes: propiedades otorgadas por el rey.
  5. Latifundios: grandes extensiones de tierras  en poder de una persona..
  6. Congregaciones:  era la unión de los ranchos de familias mestizas para cultivar sus tierras en común. 


LAS MERCEDES


Las Mercedes son las donaciones reales de bienes (de su patrimonio (y de la corona) y títulos a cambio del apoyo dado a la alta nobleza o del clero en pago de algún servicio) tienen su origen en Castilla y fueron aplicados a las colonias.
Durante las primeras décadas a partir del Descubrimiento, los reyes hacían MERCEDES gratuitas de tierras, con el fin de estimular la ocupación efectiva del territorio, y asignar a los conquistadores, fundadores o colonos un medio de vida que les permitiera sostenerse en él y actuar como soldados para la defensa contra acometidas de los indígenas o contra los intentos de invasión de potencias enemigas. Al regreso de Colón el 31 de agosto de 1498 a América, trajo la Carta Patente de 22 de julio de 1497 para dar tierras a los españoles. La primera repartición se configuró e institucionalizó cuando el rebelde Francisco Roldán en Xaraguá asignó a los hombres revoltosos que lo seguían parte de las tierras que se le habían señalado. A Diego Colón, que llegó en 1508, se le autorizó para otorgar nuevos repartimientos. Esto se debía hacer de acuerdo con la categoría social del recibiente, más a los grandes, menos a los simples colonos.
El Repartimento, fue la asignación de indígenas como fuerza de trabajo gratuito para los encomenderos de la América española o para la corona, que tuvo lugar durante la época de dominio colonial español (siglos XVI-XIX). Aunque no debe confundirse con la encomienda, que era propiamente un reparto de tierras que se efectuaba entre los conquistadores y colonos españoles, ambas instituciones estaban estrechamente ligadas y tenían origen en el sistema utilizado para repoblar el valle del Guadalquivir (península Ibérica) a partir del siglo XIII. El sistema se exportó a las Indias desde el principio de la conquista, aunque variaba enormemente de una zona a otra, tanto en razón de la dureza del trabajo (era mucho más penoso el trabajo en las minas que en las explotaciones ganaderas o en la agricultura), como del porcentaje de indios al que afectaba (normalmente en torno a un séptimo de los varones adultos, en turnos rotatorios), y del grado de aceptación por parte de éstos.


ACTIVIDADES ECONOMICAS

AGRICULTURA

Hacia 1565 la corona estableció las reglas para el cultivo de plantas europeas en América. El trigo fue el principal cultivo de los españoles en el virreinato y tuvo su mayor auge en la zona de Atlixco, Puebla. Los indígenas tenían menor posibilidad de contraer contratos agrícolas, pero en sus tierras podían sembrar y cosechar maíz, frijol, cacao, maguey, agave y chile. La caña de azúcar fue el cultivo más protegido por la corona, y a diferencia de otros, su producción no estaba limitada a un grupo social y ello benefició a dueños de campo, cañeros, ingenieros (dueños de ingenios), azucareros, molineros y trapiches.
La vid y el olivo fueron dos de los productos agrícolas más desarrollados por los españoles peninsulares del virreinato, pero su comercio terminó en 1596 para proteger los intereses de la corona. Fue entonces cuando comenzó el comercio del gusano de seda, con moreras plantadas en todo el país, pero especialmente en el Bajío. Fue de esta planta que Miguel Hidalgo obtendría recursos en su época de párroco de Dolores. Sin embargo, los mercaderes solían enfrentar la competencia de los vendedores de las Filipinas, pues su seda oriental solía ser más apreciada que la producida en Nueva España. La agricultura del mundo indígena tenía como base el maíz, que fue añadido como principal alimento a la dieta diaria de los novohispanos, junto al frijol y al chile. El maguey era usado para la producción de pulque, papel y otros productos. Consistía en una planta de fibras secas a la que se le extraía la pulpa; de sus espinas se hacían agujas y clavos. El agave era producido en la región de Jalisco, donde fue explotado junto con el añil a partir de 1750, por industriales franceses como André de Saint-Julien. En el pueblo de Tequila se fabricó a base de agave la bebida homónima.
   

EL COMERCIO
La economía de América se estructuró en función de las necesidades del mercado europeo, al servicio de la Corona Española. Los territorios americanos envíaban a Europa oro, plata, cobre, mercurio, diamantes, y alimentos como el azúcar, el cacaco, y recibían sal, vino, aceite, armas, paños, telas y artículos suntuarios, además de esclavos.
El puerto de Veracruz fue su principal puerto al océano Atlántico, y el de Acapulco el principal al océano Pacífico. Ambos puertos fueron fundamentales para el comercio ultramarino, especialmente con Asia, como fue el caso del Galeón de Manila (también conocida como la Nao de China), que era un buque que hacía dos viajes al año entre Manila y Acapulco, cuyas mercancías eran después transportadas por tierra de Acapulco a Veracruz y posteriormente reembarcadas de Veracruz a Cádiz, España. Así pues, los buques que zarpaban de Veracruz iban generalmente cargados de mercancías de oriente procedentes de los centros comerciales de las Filipinas, más los metales preciosos y recursos naturales de México, Centroamérica y el Caribe. Sin embargo, estos recursos no se tradujeron en desarrollo para la metrópoli debido a la frecuente inmersión de España en guerras en Europa, así como por la constante merma al transporte ultramarino hecho por los asaltos de las compañías de bucaneros (ingleses), corsarios (holandeses) y piratas (mixto). Estas compañías fueron inicialmente financiadas por, primero, la bolsa de Ámsterdam —la primera de la historia y cuyo origen se debe precisamente a la necesidad de fuentes de financiación de empresas de piratas—, así como posteriormente por la bolsa de Londres. Lo anterior es lo que algunos autores llaman el «proceso histórico de transferencia de riqueza del sur hacia el norte»
 
 
MINERIA

La minería, como actividad económica principal, generó un contexto nuevo en la sociedad del virreinato. El oro y la plata se consolidaron como productos de exportación, sirvió de enlace entre España y su colonia, además de unir la economía mundial con la del incipiente virreinato. El auge del oro como material minero principal ocasionó que Antonio María de Bucareli y Ursúa, virrey de Nueva España, decretase en 1772 un edicto por el que se instituía la moneda de oro como circulante oficial del Virreinato de Nueva España, medida que contaba con la anuencia del rey de España y del conde de Aranda, primer ministro.
   
GANADERIA

La caballada y el ganado vacuno, traídos de España, se propagaron rápidamente. Lo mismo ocurrió con la cría de ovejas, cerdos y gallinas, aún entre los conquistados.
A fines del Siglo XVI existían manadas de toros y caballos sin dueño. Se inició también un comercio muy intenso de ganado vacuno y de productos de los mismos. Los cueros se enviaban a España con el objeto de aprovecharlos en las industrias.
 
ORGANIZACION SOCIAL Y CULTURAL
CASTAS
En el territorio de la Nueva España, los diferentes grupos ocupaban su lugar en la sociedad de acuerdo a una clasificación que, según el escritor y viajero ínglés Henry George Ward -quien visitó México en 1823-, era la siguiente:
1. Los antiguos españoles, llamados “gachupines” en la historia de las guerras civiles.
2. Los criollos o blancos de raza europea pura nacidos en América y considerados por los antiguos españoles como “nativos”.
3. Los indios o raza indígena de color cobrizo.
4. Los mestizos o casta mezclada de blancos e indios, que gradualmente se fueron fusionando con los criollos al volverse más remota la mezcla con la raza indígena.
5. Los mulatos o descendientes de blancos y negros.
6. Los zambos o chinos, descendientes de negros e indios.
7. Los negros africanos, ya fuesen manumitidos o esclavos.


 
 

LA IGLESIA Y EL REGIO PATRONATO INDIANO

El Patronato regio consistió en el conjunto de privilegios y facultades especiales que los Papas concedieron a los reyes de distintas monarquías europeas del Antiguo Régimen y que les permitían, al principio, ser oídos antes de una decisión Papal o elegir directamente en sustitución de las autoridades eclesiásticas, a determinadas personas que fueran a ocupar cargos vinculados a la Iglesia Católica.



La desintegración del Imperio Romano primero, y del Sacro Imperio después, junto con el proceso de rápida cristianización de la mayoría de los territorios que se encontraban en los mismos, dio lugar a la creación de numerosos y pequeños reinos, enfrentados las más de las veces, pero que mantenían unas mismas creencias espirituales. Así, el poder de los Papas se fue incrementando, no sólo como autoridad espiritual, sino como autoridad terrenal también dando lugar a una suerte de teocracia. El poder de la Iglesia se refuerza con el paso del tiempo, y los pontífices dirimen disputas entre reinos, determinan los soberanos y sus líneas sucesorias, avalan o condenan determinados actos y prácticas y se consolidan como garantes frente a terceros. Nace el viejo concepto de que el poder real tiene un origen divino, y será la Iglesia la encargada de señalar esa voluntad divina. 

LA INQUISICION 

El término Inquisición hace referencia a varias instituciones dedicadas a la supresión de la herejía mayoritariamente en el seno de la Iglesia Católica. La herejía en la era medieval muchas veces se castigaba con la pena de muerte, y de ésta se derivan todas las demás. La Inquisición medieval fue fundada en 1184 en la zona de Languedoc (en el sur de Francia) para combatir la herejía de los cátaros o albigenses, que en 1249 se implantó también en el reino de Aragón (fue la primera Inquisición estatal) y que en la Edad Moderna, con la unión de Aragón con Castilla, fue extendida a ésta con el nombre de Inquisición española (1478-1821), bajo control directo de la monarquía hispánica, cuyo ámbito de acción se extendió después a América; la Inquisición portuguesa (1536-1821) y la Inquisición romana (1542-1965). Aunque en los países de mayoría protestante también hubo persecuciones, en este caso contra católicos, contra reformadores radicales como los anabaptistas y contra supuestos practicantes de brujería, los tribunales se constituían en el marco del poder real o local, generalmente adecuado para cada caso concreto, y no constituyeron una institución específica.
 



REFORMAS BORBONICAS

Las Reformas borbónicas fueron los cambios introducidos por los monarcas de la dinastía borbónica de la Corona Española: Felipe V, Fernando VI y, especialmente Carlos III; durante el siglo XVIII, en materias económicas, políticas y administrativas, aplicadas en el territorio peninsular y en sus posesiones ultramarinas en América y las Filipinas. Estas reformas de la dinastía borbónica estaban inspiradas en la Ilustración y, sobre todo, se enmarcaban dentro del nuevo poder de las elites locales y aumentaban el control directo de la burocracia imperial sobre la vida económica. Las reformas intentaron redefinir la relación entre España y sus colonias en beneficio de la península. Aunque la tributación aumentó, el éxito de las reformas fue limitado; es más, el descontento generado entre las elites criollas locales aceleró el proceso de emancipación por el que España perdió la mayor parte de sus posesiones americanas en las primeras décadas del siglo XIX.
Carlos III fue el principal ejecutor de las reformas.
  






CULTURA EN LA NUEVA ESPAÑA 




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